miércoles, 20 de mayo de 2009

Pero, de repente, un dìa te das cuenta. Te das cuenta de qe ya no pensàs tanto en el otro. Te das cuenta qe ya no lo buscàs màs. Te das cuenta de qe ya no està y qe no esperàs qe vuelva, porqe, de alguna forma, ya està. Y ahì, sòlo te qeda recordar las cosas buenas, olvidar las cosas malas, y seguir adelante. Porqe siempre hay un adelante por el qe seguir. El tema no està en olvidar, està en aceptar la ausencia del otro, el vacìo qe deja alguien cuando se va, y aceptar qe ya no puede seguir ocupando el lugar qe antes sì. Y esperar qe, algùn dìa, otra persona vuelva a llenarnos, probablemente de otra forma, desde otro lugar, distinto.

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